lunes, 19 de agosto de 2013

Poemas de las últimas semanas

Poemas que he leído/ releído en las últimas semanas, y se me han quedado dando vueltas.




CANCIÓN PARA UNA BRUJA ENAMORADA (José Barroeta)



Yo quise comer amor bajo los manzanos


me dieron uñas y sal.

Yo quise manzanos.

Pedí el corazón de un niño

me arrojaron botellas.
Tuve una higuera llena de huesos
y los niños cantaron a mis noches.

Arrugada pedí amor a los hombres

se reían
y los naipes mostraban la cara
del rey viejo.
Yo soy la bruja enamorada,
antes fui serpiente
después mar,
luego escogí la noche en andanzas.

Poseo los secretos

y volveré a ser niña.



EL MUNDO A TRAVÉS DEL CAFÉ NEÓN (César Antonio Molina)

Este aire de los ventiladores,
como de obsidiana, 
sopla y se desliza sobre el rostro varado de los veladores.

Delante del espejo que humea
todo el tiempo del mundo. 
Hambre
sed
frente al vaso que apenas rebosa
el agua perdida de la memoria
donde creía recordarme, reconocerme
y volver a partir. 

Aquí sobre la altura del mediodía
se siente el culebrear incesante de nubes
entre cada forma estremecida.
Y el alma renuncia a concebirte.
¡Oh recuerdo del instante que pasa más allá del cristal!

¿Qué extraños pasajeros en el autobús de Eleusis
que no arrancó?
¿Quién no la ayudó a subir?

Y ahora en el Café Neón
la puerta es el pasado
que gira,
gira sobre su eje redonda y silenciosa
como la tierra.
Respiro, respiro
ese viento de los ventiladores
que se recita invisible
con voz grave y monótona en alabanza del otoño. 

Te respiro, te reconozco
pleno aún de lugares que fueron míos
y ya no son más que olas tambaleando el vaso, 
casetas de playas inundadas en invierno. 

Universo eres tú:
aire, viento, vaso transparente
todavía rebosado de gaviotas voraces.
Lago sobre el que cae arena dorada de esta costa.
¡Mi costa!

Y, como ahora, al partir el umbroso casco,
Pireo se oscurece,
cruzo el puente a esperarlo en Finisterre
asomado sobre el Neón, sobre el Alcázar,
tan frágiles ambos como el mundo,
mientras el camarero vuelva el vaso y el agua corre a su secreto.




DERIVAS (César Antonio Molina)


Dentro de ti, el jardín, sus palmeras, su bosque,

el cabello pendiente de una encina,
el polvo de nieve que un cuervo sacude sobre mí,
y rescata parte del día que venía lamentando.
Tan ligero, tan libre en vuelo
como un movimiento de tu abanico de Traviata.

Dentro de ti, el jardín, sus palmeras, su playa,

el mal agüero de los pavos reales,
el polvo de vitrales que una alondra sacude sobre mí
y rescata parte del día que venía lamentando.
Tan ligero, tan libre en vuelo
como un beso soplado desde tu boca de Traviata.

Dentro de ti, el jardín, sus palmeras, su fondo marino,

la arqueta de oro donde el espacio se coagula,
el polvo de celuloide que una linterna sacude sobre mí
y rescata parte del día que venía lamentando.
Tan ligero, tan nada en vuelo
como un arañazo de tu uña postiza de Traviata.

Dentro de ti, el jardín, sus palmeras, su cielo estrellado,

la manzana en su rama dorada,
suspensión brillante que una brisa sacude sobre mí
y rescata parte del día que venía lamentando.
Tan ligera, tan grávida en vuelo,
como cuando partí para cultivar otras landas
y entre las alas de tu nombre me perdí.




ENSALMO (Rowena Hill)


Señora leona

que modulas la luna,
hazme redonda,
plasma mi piel:

dentro del aro perfecto

articula los huesos,
los blandos senderos rojos
y los pálidos nervios.

En las juntas

y en los cruces
siembra bulbos
vegetales.

Cuando menguan mis fuerzas

minadas desde dentro,
despojadas
por el llanto ajeno

ellos aguantarán la presión,

encogiéndose en torno a un grano
de maná que convierte
el dolor en visión,

en crecimiento,

en flores compasivas
y victoriosas, estrellas en mi cielo interior.

Señora leona,

que en secreto alumbras al sol,
haz de mí
tu chamán.






A DREAM OF FOXES (Lucille Clifton)



fox


who

can blame her for hunkering
into the doorwells at night,
the only blaze in the dark
the brush of her hopeful tail,
the only starlight
her little bared teeth?

and when she is not satisfied

who can blame her for refusing to leave,
Master Of The Hunt, why am i
not feeding, not being fed?

the coming of fox


one evening i return

to a red fox
haunched by my door.

i am afraid

although she knows
no enemy comes here.

next night again

then next then next
she sits in her safe shadow

silent as my skin bleeds

into long bright flags
of fur.

dear fox


it is not my habit

to squat in the hungry desert
fingering stones, begging them
to heal, not me but the dry morninngs
and bitter nights.
it is not your habit
to watch, none of this
is ourrs, sister fox.
tell yourself that anytime now
we will rise and walk away
from somebody else's life.
any time.

leaving fox


so many fuckless days and nights

only the solitary fox
watching my window light
barks her compassion.
i move away from her eyes.
from the pitying brush
of her tail
to a new place and check
for signs. so far
i am the only animal.
i will keep the door unlocked
until something human comes.

one year later


what if,

then,
entering my room,
brushing against the shadows,
lapping them into rust,
her soft paw extended,
she had called me out?
what if,
then,
i had reared up baying,
and followed her off
into vixen country?
what then of the moon,
the room, the bed, the poetry
of regret?

a dream of foxes


in the dream of foxes

there is a field
and a procession of women
clean as good children
no hollow in the world
surrounded by dogs
no fur clumped bloody
on the ground
only a lovely line
of honest women stepping
without fear or guilt or shame
safe through the generous fields.





ADMONITIONS (Lucille Clifton)



boys

i don't promise you nothing
but this
what you pawn
i will redeem
what you steal
i will conceal
my private silence to
your public guilt
is all i got

girls

first time a white man
opens his fly
like a good thing
we'll just laugh
laugh real loud my
black women

children

when they ask you
why is your mama so funny
say
she is a poet
she don't have no sense


















LEDA (Domingo Rogelio León)


Tukuyú yatyr romota wey-ka penaz chetyr

El lucero de la tarde bajaba entre las hojas
y alumbraba el sexo de la muchacha
(Cuento chayma)

cuando leda hace el amor
           se le enredan luceros en el pubis
           los duendes mordisquean sus pezones
           se desbocan sobre sus turgencias
                             insólitas cabriolas
                             y enloquecen las huestes de los placeres bárbaros

al emerger de su fragua volcánica
                            suelo contemplar como
                                        con sus mohines
                                                  recompone su rostro transfigurado

y alas abiertas el cisnefénix
                             dora en sus recónditos ardores
                                              el fragor de los próximos ritos




GACELA (Domingo Rogelio León)
Zyz enú yao ywyrypo apoto nuna penazar
Wep-ka enú kaykuche ka-azys

Dios se mete en el ojo de la gacela enlunecida
para cegar el ojo del tigre al mediodía
(Dicho del chayma, a quien protege dios)

gacela enlunecida en las puertas del alba
         tráeme heliotropos azules de los campos celestes
         recógeme en tus ojos
                            el fuego que besa al sol a mediodía
enarca la parábola astral
               en la comba de tus ancas
y convoca al silencio
               hasta tu vientre
               para el rugido
que insalvaje al deseo
de esta noche sin mengua



-.-




miércoles, 17 de julio de 2013

Poemas 2007 - 2011 (III)



Hora de pájaros

me encontraron otra vez los pájaros
con los ojos abiertos
esos alegres enajenados
chirriando después de la ventana
no sé qué celebran a esta hora
estarán encontrando gusanos
que llevan moribundos en el pico
-progenie de pequeños criminales-

se va preparando el día
dorándose como una torta
ojalá estuviese siempre así de crudo
de real, despeinado y con lagañas
sin haberse inaugurado las palabras
las cortesías las moscas
los medios de transporte

ojalá fuese siempre hora de pájaros
esos absurdos que no van al trabajo
esos seres limítrofes del día
displicentes con los trasnochados



Lugar de los pájaros

me llama el corazón del pájaro
las historias del viento son delgadas como un cabello
tan largo que traspasa el cielo
ahí donde no puede ya ser más azul

me conformo con ser cuervo
si la pureza es negra en su túnica mojada
en el mínimo universo de su ojo

puede acaso una mujer convertirse en pájaros
deshacerse en bandada sonora

qué pasa si sus ropas eran sueltas como el fuego
será entonces colibríes la mujer
será puro grito

vendrá la lluvia levantando ventanas muy alto
regando la sequía de la lengua
que entonces hablará de árboles

voy al lugar donde laten
donde fulgen y ensombrecen
donde mana el habla de los pájaros






















Superficie de las aguas
  
Babosa como alga, finísima película que hace flotar las cosas. Secreción de las flores. Allá abajo el vientre de animales curiosos, espejismos que resbalan entre lodo, luz y sombra.
Opacidad que inunda, qué hay sino opacidad. Quizá me lave junto a otros guijarros (frotándonos todos, canción de criaturas lisas y oscuras) y quedemos frescos, retozando cerca de tu entrada. Quizá quede hundida en la transparencia. O suave, sostenida sobre tu velo.
Y allá abajo un vientre donde cerrar la boca para siempre y mirar, mirar, como los ahogados pálidos que vienen a la orilla algunos días: enloquecer como esas cabezas nacaradas que sólo sirven para llevarte en los ojos. 



Las primeras criaturas


las primeras criaturas vinieron del agua con ojos grandes
aún verdeazules
palmípedas y blandas
con lenguas rosadas de recién nacidos

temibles
balbucearon sus primeros rugidos
todavía húmedos

dejaron la orilla
                                   les creció pelo
                                   extremidades
                                   odio

se hubiesen quedado acurrucados
sus cuerpos esféricos
guardando la inocencia del mundo



-.- 

Poemas 2007 - 2011 (II)




Peces
  
los peces voraces deben dejar la selva
huir de la violenta amazonía
dejar sus gritos ahogados en ríos de sangre
su  tierra de cantos de avispas

ya se marchan en fila india
mostrando los dientes afilados
las comisuras bajas
los ojos, y el destierro
atravesado como el espinazo

no hay vuelta y lo saben 
acaso dejarán sueños devoradores
una capa de resentimiento flotando en las aguas
un tambor que algún día recuerde sus nombres
cuando la maleza ya haya cedido
y la vegetación abra sus ramas como prostituta
cuando la tierra excavada se avergüence
cuando las tarántulas sufran de pánico en las noches
cuando los infiltrados revelen los secretos
cuando una flauta escupa el ave maría 
puede que se esconda entonces, todavía
el murmullo de los peces en el fondo 
una última voz de guerra





Memoria de los peces

estos peces besaban el agua, ignorando sus nostalgias
olvidaban
se vaciaban una y otra vez
hacia lo blanco

por primera vez resonaban las burbujas
por primera vez los dedos golpeteando la pecera

peces con rostro de mujer y pose de retrato
morían gravitando, sin poder recordar
la boda el cumpleaños o el último sueño

peces con colas de alta costura
peces golosina
seniles y fugaces
no pudieron llevarse ni un arrepentimiento
ni una sola primavera 
hacia el último olvido
 



Descanso de los peces

entre dormidos y despiertos
reposan geométricos escalares, dorados de brillantes redondeces
se hunden hasta el hondo cementerio de las piedras
danzan una colectiva soledad

sueñan el cielo, la tierra por caminar
sueñan el sol imposible y lo desean

cofres lujosos
orgánicas preguntas escapan de sus bocas
y no las alcanzamos

cada pez es un mundo, un universo leve
de ojos abiertos incluso cuando duerme
que apenas nos percibe
de tan lejos 




-.-

Poemas 2007 - 2011

Luego de haberlo estado considerando un tiempo, vuelvo al blog, esta vez con la intención de publicar más cosas mías. Estos textos fueron parte del poemario que, junto a un ensayo, constituyó mi tesis de grado en Letras. Desde entonces habían estado guardados, sin mayores intenciones de hacer algo con ellos; y, aunque me siento más conforme con escritos más recientes, no dejan de tener un gran significado para mí, con ese cariño que le tenemos a las cosas viejas, que han sido testigos de momentos definitorios. 

----------------------------------------------------------------------------------------

Estatuas en el parque
  
viejos sembrados en el parque
brutos, cascarudos
mascullando un idioma fijo
-ecos de mármol
que nadie contradice-

solitarios, hablan con las ramas
se muerden los huesos

son estatuas con cerrojos
te asomas y son peces
y una orilla
quién diría, tras la permanencia muerta

de sus ojos




A tiempo
  
me desbordé como una tinaja
se mojaron los labios
se secaron

fui ruinas de un templo
furia de azulejos agrietados

palidecí, como la arena
la corriente me arrastró,
fosilizada
florecieron mantras
y  algas resbalosas
el mar luego me parió
llena de escamas

Y tú
no supiste volver a tiempo



La coraza
  
he enmudecido entre el polvo
arrastro mi hogar derruido
por caminos de caracoles

provocaste este sigilo herrumbroso
que ha oxidado los caños
y ha podrido la casa
                       
                        cae el silencio del techo agrietado
                        gotas afiladas como blancas armas

he fallado otra vez en el ataque
otra vez he fallado en la defensa
continúo la marcha hecha pedazos
llevo a cuestas
los retazos
de coraza



Yo estoy un poco rota

yo estoy un poco rota:
si se fijan pueden ver la grieta
del día en que caí por un agujero

yo estoy un poco rota,
a veces dejo en los pañuelos
manchas rosa oscuro

por este lado me falta un pedacito
que no pude conseguir para pegarlo
estoy un poco rota
porque un día me llené la boca de algodón
y me di sin querer darme
contra un montón de hojas secas

hubo meses pasados en un cuarto
la única ventana sonámbula del edificio
donde el sabor del mal me sentaba tan bien
para el estómago

si estoy un poco rota
es porque de vez en cuando no me ha importado romperme
de par en par y soltar mares
chupar limón con los pechos resentidos

al fin y al cabo prefiero estar rota
- sólo un poco-
para tener una excusa para repararme
lo prefiero a ser una porcelana
que alguien luce en un escaparate

prefiero estar rota
sonreír desde mis quiebres




El odio de las plantas
  
amanecí al cielo,     Igual
como un tubérculo ciego
(la brújula sólo el viento
girando perdido)
amanecí al cielo, igual
tan cadáver como antes
pensando con el tallo
oraciones degolladas
un odio que las plantas no eligieron












-.-